Aromaterapia en el embarazo

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Posted by Idun Nature | Posted in Aceites esenciales, Cosmética Natural, Embarazo y lactancia | Posted on 06-05-2021

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El uso de los aceites esenciales se remonta a la antigüedad; los egipcios fueron los primeros en utilizarlos con fines religiosos y también para la fabricación de perfumes y medicamentos. En el siglo XX, los trabajos de investigación llevados a cabo por el químico René-Maurice Gattefossé sobre las propiedades antisépticas y antibacterianas de los aceites esenciales, le llevaron a acuñar el término aromaterapia para hacer referencia al tratamiento terapútico con aceites esenciales.

Algunos aceites esenciales pueden ayudar a calmar las náuseas típicas del embarazo, limitar el insomnio, reducir el estrés y favorecer el proceso de parto. No obstante, es importante tener en cuenta que no todos los aceites esenciales son aptos para su uso durante la gestación, y que durante el primer trimestre, el uso de algunos aceites puede provocar un aborto espontáneo o afectar al desarrollo del feto. Esto podría suceder porque los aceites esenciales apicados por vía tópica pueden traspasar la barrera dérmica y llegar a la placenta. Por el método de inhalación, las moléculas inhaladas también llegan de forma rápida al torrente sanguíneo y, por lo tanto, también pueden llegar al bebé.
El riesgo de sufrir alguna de estas graves consecuencias es menor después del primer trimestre, pero algunos aceites en concreto están prohibidos durante todo del embarazo.

 

Aceites esenciales permitidos durante la gestación:

  • Árbol del té: es antiséptico, antibacteraino, antiviral y antimicótico.
  • Bergamota: es un cítrico cuyas propiedades son relajantes y, al mismo tiempo, estimulantes por lo que sirve para mejorar ansiedad, depresión y estrés.
  • Citronela: es refrescante, antiséptico y repelente de insectos.
  • Eucalipto limón: tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias y se emplea para aliviar el dolor de espalda. Debe evitarse durante el primer trimestre de la gestación.
  • Incienso: potencia las defensas del sistema inmunitario, es expectorante y previene la aparición de estrías; reduce y calma la ansiedad y el pánico, y mejora la práctica espiritual y meditativa.
  • Geranio: es tónico, astringente, antiséptico y cicatrizante. Posee acción reafirmante y antiarrugas. Ayuda a ahuyentar a los mosquitos.
  • Jengibre: se emplea para calmar dolores en articulaciones y para tratar problemas digestivos.
  • Lavanda: es relajante y regenerador; alivia el dolor, reduce la ansiedad, el estrés y favorece el sueño.
  • Limón: se utiliza para el dolor de cabeza, la ansiedad y el insomnio.
  • Mandarina: tiene propiedades calmantes, relajantes, tónicos y antisépticas.
  • Manzanilla romana: es antiinflamatorio y tranquilizante. Favorece el confort digestivo.
  • Naranja y Petitgrain: tienen propiedades calmantes y relajantes que combaten la ansiedad y el estrés, y son estimulantes en caso de depresión.
  • Pomelo: tónico, refrescante y astringente. Es eficaz contra la retención de líquidos y la celulitis.
  • Rosa: se utiliza contra la fatiga y favorece la relajación durante las contracciones.
  • Salvia sclarea: es utilizada para incrementar las contracciones en el parto.
  • Sándalo: promueve una sensación de calma y puede crear una atmósfera ideal para lograr una buena noche de descanso.
  • Ylang Ylang: regenera y equilibra el exceso de sebo de la piel, ayuda en el tratamiento de las estrías y combate la caspa. Además, reduce el estrés y la ansiedad y combate el insomnio.

Aceites esenciales prohibidos en el embarazo:

  • Abedul y Gaulteria: desaconsejados por su elevado contenido en salicilato de metilo.
  • Ajedra, Orégano y Tomillo (qt fenol, carvacrol y timol): contienen fenol y están desaconsejados en el embarazo porque pueden afectar al desarrollo del feto. Se pueden utilizar sólo en circunstancias excepcionales y siempre bajo la supervisión de una persona experta en aromaterapia.
  • Albahaca: contiene methylchavicol, que posee una fuerte influencia sobre el sistema nervioso.
  • Alcanfor, Cantueso, Hisopo, Menta poleo, Romero (qt alcanfor), Salvia officinalis, Salvia española y Tuya: deben evitarse, ya que contienen cetonas monoterpénicas que pueden sobrecargar el sistema nervioso del feto y podrían tener un efecto abortivo.
  • Anís e Hinojo: desaconsejados por su efecto ligeramente similar al estrógeno.
  • Canela, Clavo y Palmarosa: no se recomiendan en el embarazo por sus efectos emenagogos, es decir, estimulantes del flujo sanguíneo en la zona del útero y de la pelvis. Aumentan el riesgo de sufrir un aborto espontáneo.
  • Cedro del Atlas: se ha demostrado que tiene propiedades abortivas, por lo que se debe evitar su uso.
  • Clavo: no se recomienda durante el embarazo por ser un estimulante uterino.
  • Enebro: debe evitarse en el embarazo porque ha demostrado tener acción embriotóxica.
  • Eucalipto y Mirto: deben usarse con precaución por su elevado contenido en 1,8-cineol.
  • Hierbaluisa: podría provocar contracciones en algunas mujeres.
  • Jara: no apto en el embarazo por ser hemostático.
  • Menta piperita: su uso durante la gestación puede provocar alteraciones en el desarrollo del bebé e incluso llegar a inducir el parto.
  • Niaulí: contiene viridiflorol que regula el sistema hormonal.
  • Verbena: se desaconseja por ser un supuesto abortivo, oxitócico, y estimular la actividad uterina.

Recuerda que los aceites esenciales permitidos se pueden inhalar y aplicar en la piel. Sin embargo, la vía oral requiere mucha precaución.

Los aceites esenciales pueden contener alérgenos y pueden ser irritantes para las pieles especialmente sensibles. No deben aplicarse puros sobre la piel, sino diluidos en un aceite vegetal o en un producto cosmético neutro.

Si tienes cualquier duda, recomendamos que consultes con un profesional de la salud.

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Cuidados durante el embarazo

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Posted by Idun Nature | Posted in Cosmética Natural, Cuidado de la piel, Embarazo y lactancia | Posted on 04-05-2021

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Los cambios hormonales que se producen durante el embarazo son responsables de las alteraciones que el cuerpo y la piel de la mujer experimenta durante esta etapa. En el primer trimestre se pueden producir variaciones en la textura de la piel, acné y algunas veces picor, y especialmente durante la segunda mitad pueden aparecer manchas, varices, estrías y celulitis.
Algunos de estos cambios desaparecen tras el parto, pero otros, no. Por ello, puede ser de gran ayuda conocerlos y saber cómo prevenirlos o tratarlos.
 
Al mismo tiempo, los niveles más altos de hormonas y el mayor suministro de sangre en la piel, así como el estiramiento de la misma, puede hacer que ésta esté más sensible. Los productos limpiadores y para el cuidado de la piel que se usan habitualmente pueden causar irritación, por lo que es recomendable sustituirlos por pruductos extra-suaves y respetuosos con la piel más delicada.
 

Higiene de la piel

Es preferible la ducha al baño, evitando en cualquier caso las temperaturas excesivamente altas que puedan provocar una hipotensión arterial.
No es recomendable la ducha sueca por los cambios bruscos de temperatura.

Se recomienda utilizar detergentes neutros, hipoalergénicos y de textura cremosa, que limpien con suavidad evitando irritaciones y que aporten un extra de hidratación a la piel. Algunos ejemplos son el Gel de baño cremoso sin perfume de Lilà, la Crema de ducha de alta tolerancia de Coslys Dermosens y el Gel de ducha natural Blooming Belly de Attitude.

Higiene íntima

Los cambios hormonales que tienen lugar durante la gestación hacen que el flujo vaginal aumente, modifican su composición y el pH de la vagina se vuelve más ácido. Esto conlleva una mayor propensión a sufrir infecciones, especialmente por cándidas. Por ello, es importante tener especial cuidado con la higiene íntima, siguiendo algunas recomendaciones:

  • Evita los lavados excesivos y el uso de productos irritantes que pueden destruir la flora vaginal.
  • Utiliza productos de higiene íntima que sean suaves (preferiblemente sin jabón, sulfatos ni alérgenos) y estén formulados con ingredientes calmantes que alivien los picores, la irritación o el eritema. Algunos recomendados son el Gel íntimo hipoalergénico de Coslys, el Gel íntimo delicado de Nebiolina y el Limpiador íntimo neutro con Aloe Vera Flora Bellesere
  • Aunque el flujo sea muy abundante, la higiene debe ser sólo externa. Nunca se deben hacer lavados internos (introduciendo agua o algún producto en el interior de la vagina), ya que esto destruye la flora natural y favorece la aparición de infecciones.
  • Seca muy bien los genitales para evitar el exceso de humedad, que predispone a la aparición de infecciones.

Sudoración y olor corporal

El aumento de la circulación y de la temperatura corporal durante el embarazo, así como el aumento de peso, especialmente en el tercer trimestre, están relacionados con una mayor sudoración. Además, el esfuerzo extra de las hormonas durante el embarazo hace que el cuerpo elimine casi el doble de toxinas, pudiendo dar lugar a un incremento del olor corporal.

Al mismo tiempo, la piel de las axilas es una piel especialmente sensible porque puede estar expuesta al roce y al afeitado agresivo. Por ello, es muy importante la elección de un desodorante que sea eficaz, pero suave e hidratante al mismo tiempo. Entre los más destacables se encuentran el Desodorante So Sensitive y el Desodorante Sweet & Soft de We Love The Planet, el Desodorante sólido Minimal de jazmín y Azahar y el Desodorante bálsamo sin perfume Acorelle. Su fórmula hipoalergénica los convierte en desodorantes ideales para utilizar también durante la lactancia, ya que no contienen aceites esenciales que pudieran llegar al bebé a través de la leche materna.

Picores y ronchas

El estiramiento de la piel durante el embarazo debido al aumento del volumen del abdomen y los pechos produce, a veces, picor en estas zonas, donde también es habitual la aparición de estrías por el mismo motivo. Asimismo, los cambios hormonales pueden acentuarlo. Si, además, la futura mamá ya sufría problemas de picores en la piel antes del embarazo, como dermatitis atópica, eccema o bien algún tipo de alergia o urticaria, el embarazo puede ser un período de intensificación del picor, debido a una mayor sensibilización de la piel característica de la gestación. Estas molestias también pueden extenderse a los muslos, las nalgas y los brazos, y en ocasiones, las palmas de las manos y las plantas de los pies también se enrojecen dando lugar a una pequeña comezón. 

Aunque la sensación de picor y el consiguiente enrojecimiento son totalmente benignos y no causan ningún problema ni a la futura mamá ni al bebé, pueden llegar a ser muy molesta y desesperante.

Para combatir la sensación de comezón, recomendamos aplicar una crema hidratante hipoalergénica sobre la piel de todo el cuerpo, insistiendo especialmente en las zonas afectadas. Son especialmente recomendables las cremas destinadas a tratar eccemas o aliviar el prurito de las pieles atópicas, por ejemplo: la Emulsión recuperadora de Naáy botanicals, la Crema nutritiva sin perfume de Lilá, el Bálsamo rico hidratante corporal de Montbrun, la Loción corporal de planta de la Escarcha Dr. Hauschka Med, y la Loción corporal Sheabutter de Martina Gebhardt.

Si notas la piel muy seca, los bálsamos y las mantecas también pueden ser de gran ayuda, como el Bálsamo rico para cara y cuerpo Florame Nutrition.

El calor excesivo también puede aumentar la comezón y las erupciones. En verano procura utilizar ropa suelta y de algodón.

Colestasis intrahepática del embarazo: una posible causa de la comezón
La comezón en el embarazo también puede ser signo de una actividad insuficiente del hígado, que ya no es capaz de eliminar por completo las sustancias de la bilis. Cuando estas sustancias (sales o ácidos biliares, sobre todo) están presentes en la sangre en concentraciones más altas de lo normal, crean esta sensación de picor.

Esta situación es muy poco frecuente, y se conoce como colestasis intrahepática del embarazo o ictericia colestática del embarazo recurrente benigna. Se produce en el último trimestre, a partir de la semana 32, debido a los cambios hormonales propios de este período, concretamente, al aumento de estrógenos y progesterona. Probablemente, también tiene que ver la predisposición genética.

Es una dolencia que puede afectar gravemente al feto, por lo que a la mínima sospecha de padecerla es muy importante acudir al médico para que confirme o descarte esta patología con una análisis de sangre, ecografías y controles de monitorización al bebé.

Actualmente, el tratamiento consiste en la administración de un fármaco que se utiliza para los cálculos biliares, y que ayuda al hígado a reanudar su actividad normal. Normalmente la afección desaparece después del parto.

Estrías

Además de picor y ronchas, el estiramiento de la piel durante la gestación puede desencadenar uno de los problemas estéticos más temidos por las embarazadas: las estrías. Estas líneas visibles son la consecuencia de lesiones que se producen en la parte más profunda de la piel, cuando las fibras de colágeno y elastina de la dermis se rompen. Aparecen más frecuentemente en abdomen, pechos, muslos y caderas. La mayoría de las mujeres (entre el 70 y el 90%) las desarrollan, pero no comprometen su salud.

El comienzo de las estrías se caracteriza por la aparición de líneas rojizas muy finas y ligeramente pronunciadas que con el tiempo se transforman en líneas más gruesas. Pronto se deprimen y adquieren un tono violeta, que con los años se vuelve blanquecino, desapareciendo el vello de la piel sobre ellas. Tienden a aparecer en los últimos meses del embarazo cuando el aumento de volumen es máximo. Una vez que han aprecido es muy difícil atenuarlas, por lo que es importante prevenirlas:

Celulitis o piel de naranja

Otro de los problemas estéticos que preocupa a las gestantes es la celulitis. La celulitis es un trastorno local del metabolismo del tejido subcutáno o hipodermis (la capa más profunda de la piel constituida por adipocitos y recorrida por numerosos vasos sanguíneos y linfáticos) que provoca una alteración del aspecto de la piel, que se conoce como piel de naranja. Afecta principalmente a muslos, caderas y glúteos.

La celulitis aparece debido a un aumento del número o del volumen de las células grasas o adipocitos que puede originar la compresión de los capilares sanguíneos provocando una disfunción de la microcirculación del tejido; por un lado hay un desequilibrio entre la lipogénesis y la lipólisis, es decir, se acumula más grasa de la que se utiliza, y por otro lado, la obstrucción del tejido adiposo debido al estancamiento sanguíneo hace que se retenga agua y se acumulen toxinas, ya que no pueden eliminarse.

El aumento de la producción de estrógenos (por ejempo, durante la pubertad o el embarazo) tiene una especial importancia en la aparición de la celulitis y por ello es mucho más frecuente en las mujeres que en los hombres (casi el 90% de las mujeres la tienen). También es relevante la genética, que determina la estrcutura de la piel. Otros factores que influyen son el peso y el tono muscular.

A las recomendaciones que hemos visto anteriormente para prevenir la aparición de estrías, sumamos las siguientes:

  • Procura no engordar más de quince kilos durante el embarazo (excepto en embarazos múltiples). Lleva una dieta sana y equilibrada sin abusar de la sal, las grasas o los dulces.
  • Realiza masajes con movimientos circulares ascendentes empezando desde los pies hasta los muslos para favorecer la circulación sanguínea.
  • Haz ejercicio: camina al menos media hora al día o realiza ejercicio de intesidad moderada como natación, yoga o pilates, al menos dos veces por semana.
  • No permanezcas de pie o sentada por períodos largos de tiempo. Si tienes que estar de pie, es preferible que camines tramos cortos. Si trabajas sentada, procura descansar cada hora para estirar las piernas.
  • Evita la ropa ajustada.
  • Termina el baño o ducha con un chorro de agua fría.

Tratamientos tópicos:
La celulitis no se puede eliminar, pero algunos tratamientos tópicos pueden mejorar visiblemente la apariencia de la piel.

Manchas y cloasma

Durante la segunda mitad del embarazo el 70% de las mujeres (especialmente las de tez oscura) desarrollan manchas de tono marrón irregulares y difusas en la cara, llamadas cloasma o máscara del embarazo. Esta condición es hereditaria y hormonal, pero el sol es el principal factor desencadenante. Las áreas más propensas son aquellas que están directamente expuestas a la radiación solar.

Para prevenirlas se recomienda el uso de un protección solar total (FPS 50+). se recomienda que el protector sea mineral y no contenga filtros químicos, que son considerados disruptores endocrinos y podrían llegar al bebé a través de la placenta. Algunas recomendaciones son: Crema solar facial hipoalergénica FPS 50+ Alphanova Sun, Bálsamo solar rostro y zonas delicadas FPS 50+ Bioregena, Crema protectora solar FPS 50+ Geoderm, Spray solar cara y cuerpo FPS 50+ Alga Maris, Crema solar facial Nuura y Loción solar para cara y cuerpo FPS 50+ Speick.

En muchos casos no pueden prevenirse, pero el protector solar ayuda a que no sean tan oscuras. Generalmente las manchas mejoran, y en la mayoría de los casos desaparecen, después del parto.

Piernas pesadas y pies hinchados

Durante el embarazo tus pies y tus piernas aguantan un peso adicional a diario, por lo que es posible que estén más hinchados. Puedes aliviar la hinchazón descansando con ellos en alto o realizando un masaje que estimule la circulación con Aceite de ricino, el Gel tónico de cobre Weleda o la Crema natural para piernas cansadas Blooming belly maternity de Attitude.

Aromaterapia en el embarazo

En el siguiente artículo hablaremos del uso de los aceites esenciales durante el embarazo: cuáles son aptos y cuáles no, qué beneficios nos pueden aportar y qué precauciones debemos tener.

Por norma general, se recomienda evitarlos en el primer trimestre, ya que pueden interferir en el desarrollo del feto. También hay que tener en cuenta que, al contener alérgenos, pueden ser irritantes para las pieles especialmente sensibles.

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Difusores de aceites esenciales

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Posted by Idun Nature | Posted in ¿Sabías que...?, Aceites esenciales | Posted on 08-11-2016

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En el mercado existen diferentes tipos de difusores eléctricos para la difusión de aceites esenciales. Los más habituales son:

 

Difusión por ultrasonidos

 

Es un método de difusión en frío de difusión que permite, mediante ultrasonidos, convertir una mezcla de agua y aceites esenciales en una ligera bruma. Los difusores ultrasónicos son muy silenciosos, y además se pueden utilizar como humificadores en aquellas estancias donde el ambiente es seco como resultado de la calefacción, por ejemplo.

Difusión por nebulización

 

Este proceso de difusión en frío, al igual que el anterior, permite conservar todas las propiedades beneficiosas de los aceites esenciales. Es un método que no utiliza agua, sino que impulsa aire para transformar el aceite esencial en una niebla de micropartículas aromáticas que se extiende por todo el ambiente.

Difusión por calor a baja temepratura

 

Los difusores por calor a baja temperatura suelen ser silenciosos y fáciles de usar, y tienen un bajo coste. Este modo de difusión tampoco necesita agua, y permite, gracias a un calor suave, maximizar la difusión de aceites esenciales respetando sus propiedades beneficiosas.

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Aceites vegetales y aceites esenciales ¿Qué son y en qué se diferencian?

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Posted by Idun Nature | Posted in Aceites esenciales, Aceites vegetales, Cosmética Natural | Posted on 03-08-2013

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En  ocasiones, los aceites vegetales se confunden con los aceites esenciales a pesar de tratarse de productos totalmente distintos. Ambos tienen su origen en la naturaleza, pero tienen una composición química y unas características diferentes.

Aceites vegetales:

  • Son sustancias oleosas que se extraen principalmente de frutos secos, de semillas o de flores.
  • Se pueden extraer mecánica o químicamente:

     

     

    • Obtención mecánica: las semillas y los frutos se someten a un proceso de prensado (en frío o en caliente). Los aceites obtenidos por presión en frío (cuando la temperatura no supera los 40º C) se denominan vírgenes y son los de mayor calidad calidad, ya que contienen todos los nutrietes de las semillas o frutos utilizados.
      Los certificados ecológicos garantizan que los aceites han sido obtenidos siempre por primera presión en frío.
    • Obtencíon química: mediante disolventes químicos, resulta un método más rápido y barato.
      Tanto en la extracción por presión en caliente, como en la extracción mediante disolventes, es necesario someter a los aceites a un refinamiento posterior, lo que puede hacer que se pierdan más nutrientes.
  • Tienen efectos muy beneficiosos para nuestro organismo, tanto a nivel nutricional como a nivel cosmético:

     

     

     

    • A nivel nutricional, los aceites vegetales destacan por ser una fuente natural de ácidos grasos poliinsaturados, entre los que debemos destacar el ácido linolénico (omega 3) y el ácido linoleico (omega 6), precursores del resto de ácidos omega-3 y omega-6 respectivamente. Nuestro cuerpo no puede sintetizarlos, y sin ellos no se formarán otras sustancias muy importantes para el buen funcionamiento de nuestro organismo; por ello, reciben el nombre de ácidos grasos esenciales y es fundamental que los incorporemos a nuestra dieta.
      También es importante conocer que algunos aceites vegetales, como el de coco y el de palma, poseen una importante proporción de grasas saturadas.
    • A nivel cosmético, los aceites vegetales tienen propiedades emolientes (suavizantes), nutritivas y protectoras en la piel, por su aporte en lípidos y múltiples vitaminas. Estos lípidos de origen natural, a diferencia de los aceites minerales, se incorporan perfectamente a las estructuras celulares de la piel, actuando como hidratantes pasivos al diminuir la pérdida de agua a través de la piel,  y reforzando el manto hidrolipídico de la epidermis, que es la verdadera barrera protectora de la piel frente a los agentes externos.
  • Además, los aceites vegetales son el vehículo ideal para la incorporación de aceites esenciales y su posterior aplicación tópica de forma agradable, segura y eficaz.
    Algunos aceites vegetales son: almendras dulces, girasol, nuez de albaricoque, argán, rosa mosqueta, germen de trigo, macadamia, avellana, calófilo, borraja, onagra, oliva, sésamo…

Aceites esenciales:

  • Son mezclas de varias sustancias químicas biosintetizadas por las plantas, que dan el aroma característico a algunas flores, árboles, frutos, hierbas, especias, semillas y a ciertos extractos de origen animal (como el almizcle o el ámbar gris). Las sustancias responsables del olor suelen poseer en su estructura química grupos funcionales característicos: aldehídos, cetonas, ésteres, etc.
  • Se trata de productos químicos muy concentrados, intensamente aromáticos, no grasos (por lo que no se enrancian), volátiles por naturaleza (se evaporan rápidamente) y livianos (poco densos).
  • Se obtienen principalmente por destilación al vapor de flores, hojas, tallos, raíces, cortezas de árboles, cáscaras de frutos… Pero también se pueden sintetizar de forma artificial, dando lugar a aceites sintéticos de calidad muy inferior a los aceites esenciales narturales.
  • Son insolubles en agua, levemente solubles en vinagre, y solubles en alcohol, grasas, ceras y aceites vegetales. Se oxidan por exposición al aire y son alterables con la luz.
  • Entre sus diversos usos, destaca principalmente la perfumería, y son empleados también en aromaterapia por sus propiedades terapéuticas. Todos los aceites esenciales son antisépticos, pero cada uno tiene sus propiedades específicas. Pueden ser analgésicos, fungicidas, diuréticos, expectorantes… La unión de componentes de cada aceite también actúa conjuntamente para dar al aceite una característica dominante: estimulante, refrescante, calmante…
  • Los aceites esenciales penetran en el organismo por vía tópica, pudiendo llegar al torrente sangúineo, y por vía respiratoria, a través de la inhalación de su aroma.
  • Precauciones:

     

     

     

    • Existen contra-indicaciones y algunos aceites esenciales pueden resultar tóxicos, fotosensibles (por ejemplo los cítricos) o dermocáusticos.
    • La mayor parte de los aceites esenciales no pueden aplicarse en su estado puro directamente sobre la piel, ya que son altamente concentrados y pueden quemar la piel. Por ello, antes de aplicarlos es necesario diluirlos en aceites vegetales, por ejemplo, o en alcohol (perfumes).
    • Preferentemente los aceites esenciales no deben de ser ingeridos.
    • No deben entrar en contacto con los ojos. En caso de hacerlo deben de lavarse los ojos con abundante agua.
    • Deben de usarse con moderación en mujeres embazaradas y niños.
    • No confundir los aceites esenciales con los aceites sintéticos, su calidad es muy inferior a los aceites esenciales y si son aplicados en la piel causan quemaduras y alergias.

¿Qué es el quimiotipo?

La composición bioquímica de las plantas es tan compleja, que una misma especie puede segregar sustancias diferentes y presentar propiedades muy distintas en función de su variedad, la parte de la planta empleada, el clima, el soleamiento, el tipo de suelo, el lugar geográfico de la cosecha o el momento en el que se ha cosechado (de un año a otro, de una estación a otra, incluso de un momento a otro del día).

El analisis bioquímico de los aceites esenciales mediante cromatograma en estado gaseoso ha permitido distinguir los aceites esenciales y clasificarlos por familias y subfamilias. Dichas familias se conocen como quimiotipos.
Para usar los aceites esenciales con fines terapéuticos es preciso que estos sean quimiotipados, ya que ofrecen la máxima garantia en cuanto a calidad y seguridad. Conocer el quimiotipo nos permite saber con exactitud las propiedades de un aceite esencial, así como las contraindicaciones específicas en base a sus componenetes químicos.
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